… TODO EL MUNDO SE HACE MAYOR PERO NO TODO EL MUNDO MADURA
Dicen que Charlize Theron (aquella actriz que ya nos sorprendiera cuando todavía era una completa desconocida en la película “Monster”) hace en su último trabajo cinematográfico un papel tragicómico que borda. Las críticas la ponen en un pedestal e, incluso, algunos se lamentan porque no esté entre las candidatas al Oscar.
“Young adult” habla de una escritora que trabaja en la sombra para otra persona que es la celebridad que firma los libros una vez publicados, es decir, es lo que aquí llamaríamos un negro. Es esta condición laboral suya, así como su reciente fracaso sentimental, lo que la sume en una crisis existencial (término al que ahora nos encanta aludir cuando nos sentimos atascados en la vida y no estamos satisfechos con nuestros logros, sino que únicamente nos obsesionamos con nuestros fracasos).
Así pues, la protagonista de esta historia decide volver a su pueblo natal y recupera a su novio del instituto (encarnado por el actor Patrick Wilson). De alguna manera, anhela volver al pasado; un pasado en el que ella era la reina del baile y la chica más guapa del pueblo. Ahora, en cambio, es literalmente una Barbie de gesto torcido, un animal herido, una compañera de borracheras a un tiempo atractiva y odiosa, colgada e hiriente, patética y divertida. Es amargura con los labios pintados.

A parte del chico y la chica de la película, hay un tercer personaje a destacar que actúa como una especie de voz de su conciencia (la de ella). Ambos, descontentos con su vida, frikis y fuera de lugar, mantienen charlas en el bar del pueblo muy peculiares y cargadas de una buena dosis de ironía (y siempre, eso sí, con una copa en la mano).

¿Conseguirá su objetivo?; ¿logrará encarrilar su vida después de todo?; ¿lo hará con su antiguo novio o encontrará el sentido de su vida en otras cosas? La película narra un proceso difícil de aprendizaje desde un punto de vista cínico pero no por ello menos verdadero. Como decía al principio de este artículo (porque así lo dice el cartel del film en letra pequeña), todos nos hacemos mayores pero no todos maduramos o, al menos, no lo hacemos al mismo ritmo. Algunos maduran sin darse cuenta, mientras que otros lo hacen a base de porrazos. El personaje que interpreta Charlize Theron forma parte del segundo grupo. Si queréis conocer el desenlace, tenéis una cita en vuestro cine favorito.

