Septiembre nos devuelve a la vida real. Cuanto más cerca está, antes presentimos que el verano llegará pronto a su fin. Se acaban el ocio, la playa, los castillos de arena, la horchata, los helados y las terrazas al aire libre. De nuevo los niños van al colegio, los adultos a su trabajo y otros, como yo, dejan de ser estudiantes universitarios y se disponen a comenzar una nueva etapa que, de momento, se presenta incierta.
Es entonces cuando los programas de entretenimiento e, inclusive los telediarios, hablan del famoso síndrome postvacacional. Las altas temperaturas y la operación salida se convierte, en julio y en agosto, en noticias de recurso muy útiles para rellenar los huecos en los informativos estivales. Lo mismo sucede en septiembre con el síndrome postvacacional, el cual se traduce en la incapacidad de adaptación al trabajo tras la finalización de las vacaciones.

Según expresan algunos estudios, dicha incapacidad la sufren durante unos cuantos días aproximadamente un 35% de los españoles de entre 25 y 40 años. Nunca está de más informar de unos síntomas generalmente comunes para que todos creamos padecerlo. Por eso, me voy a permitir el lujo de contradecir estos datos, pues creo que la inmensa mayoría de los trabajadores sienten un gran desasosiego ante la perspectiva de regresar a su rutina laboral. Aunque algunas personas se sienten realizadas con su trabajo, las vacaciones continúan siendo mucho más divertidas, así como levantarse a las 7 de la mañana para correr por la playa es mucho más relajante que madrugar para ir a la oficina.
Pese a este inconveniente (volver al trabajo) y pese a otros muchos como el inminente cambio de estación (del más soleado al más lluvioso), hay otra cosa que también se acaba: la programación repetitiva y aburrida de todos los veranos, salvando algunas excepciones. Por un lado, regresan por fin las nuevas temporadas de las series que se despidieron con un gran éxito de audiencia y, por otro lado, llegan las que, por su novedad, calientan motores y se disponen a dar el pistoletazo de salida.
Unas y otras confían en triunfar, pero no todas lo conseguirán. Más de treinta series se estrenan en EE.UU entre septiembre de 2009 y enero de 2010, las cuales llegarán a España en dos fechas distintas: noviembre de este año y marzo del próximo. Eso sin tener en cuenta la programación nacional, la cual considero de una gran calidad. “La Señora”, “Doctor Mateo”, “El Internado”, “Hospital Central” y “Acusados” son sólo algunas de las producciones que retomarán las historias que dejaron abiertas al final de sus respectivas temporadas.
A continuación, expongo una selección muy personal de todas las nuevas series estadounidense que más me han llamado la atención y que pronto tendrán su hueco en nuestra televisión. Hay para todos los gustos: familiares, divertidas, policiacas, detectivescas, de acción, de vampiros, de extraterrestres, juveniles y también de catástrofes.
FLASH FORWARD. Toda la población mundial se desmaya durante 2 minutos y 17 segundos, generando dos tremendas consecuencias.
GLEE. Comedia musical que muestra cómo un profesor en crisis trata de reimpulsar el coro de una escuela de Ohio con estudiantes marginados pero llenos de talento.
HUMAN TARGET. Las personas amenazadas de muerte acuden a un agente freelance.
DAY ONE. Una lluvia de meteoritos diezma a la población mundial y sólo sobrevive un grupo de habitantes de un edificio. Tras el desastre global, todos ellos tienen que reconstruir la civilización.
PARENTHOOD. Otro remake de una serie que se hizo en 1990 y que, a su vez, era la versión televisiva de una película que se emitió en 1989.
THE VAMPIRE DIARIES. De nuevo los vampiros son los protagonistas de una serie de televisión. Dentro de muy poco, Cuatro estrena también “True Blood”.
THE BEAUTIFUL LIFE. Serie juvenil sobre la “sacrificada” vida de unos top models en Nueva York.
THE BRIDGE. Drama sobre la vida de un jefe de policía.
BROTHERS. Un jugador retirado vuelve a la casa familiar y debe lidiar con su hermano paralítico.
THE DEEP END. Serie sobre abogados en la ciudad de Los Ángeles.
EASTWICK. Basada en la película “Las Brujas de Eastwick”.
THE FORGOTTEN. Una mezcla de “Bones” con “Without a Trace”. Un grupo de detectives aficionados se dedica a resolver homicidios cuando el cuerpo es de alguien no identificado.
THE GOOD WIFE. Drama sobre una abogada que quiere alcanzar el éxito y dejar de ser la sombra de su marido político.
TRAUMA. Otra serie sobre paramédicos y enfermeras, al más puro estilo de “Urgencias”. ¿Habrá un nuevo George Cloonney?

Etiquetas: 