LOS PERIODISTAS Y SARA CARBONERO

LOS PERIODISTAS Y SARA CARBONERO

Respecto a este tema siempre he tenido las ideas bastante claras: EL PERIODISMO ES UN OFICIO QUE SE APRENDE EN LA CALLE, es decir, el título universitario es tan sólo un trámite recientemente inventado con el objetivo de regularizar la profesión. Sin embargo, a mis 25 años, con mi certificado universitario bajo el brazo y con muchas ganas de ser útil a la sociedad, me pregunto: ¿realmente sirve de algo?

Primero te matas a estudiar porque deseas ser una buena periodista por vocación y, tras pasar las pruebas del Selectivo, logras (quizás por los pelos) entrar en la facultad y ser uno de los 75 alumnos de la promoción 2004-2009.

Una vez esto sucede, poco a poco te vas dando cuenta que el 45% de las asignaturas sobran y que, muy posiblemente, añadirías algunas otras mucho más orientadas a la praxis de una profesión que, como decía al principio, se desempeña fundamentalmente en la calle. Pero bueno -piensas- no pasa nada. Esto tan sólo es un trámite que hay que pasar para llegar a la ansiada meta. Y ahí viene el primer coscorrón; aquél que te hace perder el sentido. Se trata de la crisis económica que comienza a asomar justamente cuando estás a punto de licenciarte.

Entonces llega el momento de echar curriculums por todas partes, ser positiva y confiar en la buena suerte. No obstante, pronto te percatas de que, por unos cuantos años, tu futuro va a ser incierto. A duras penas haces tus pinitos como periodista pero sin un céntimo de euro a la vista. Como mucho (y eso es decir gran cosa) te pagan el bonometro semanal; y encima casi parece que te están haciendo un favor cuando resulta que en realidad eres tú el que lo estás haciendo. Conclusión: eres tonta, hija mía.

A pesar de formar parte de esta generación perdida (que así nos llaman), la ilusión continúa en vigor; y es que me sigue gustando escribir y soñar con un futuro mejor. Por ahora, eso nadie puede quitármelo. Como mucho puedo maldecir y despotricar cuando me entero que tal chica guapa, salerosa y no periodista (o casi) va a ser la nueva reportera de un programa de éxito; o cuando el hijo de Matías Prats (que no dudo de su valía como periodista) empieza a trabajar en Veo7 por ser quien es.

Está claro que el enchufismo está a la orden del día en todo tipo de profesión e, incluso, resulta algo naturalmente lógico: somos personas que se relacionan con otras personas y, entre una que conoces y otra que no, tiene sentido optar por la primera. Eso sí, esto no debería jamás implicar la permanencia perpetua de cualquier inútil solamente porque es hijo de o hermano de o amigo de. Imagino que, al final, acaban quedándose a la larga en la empresa quienes valen de verdad. No obstante, el periodismo es otro cantar que se escapa a cualquier control, ya que es una de las profesiones con mayor tasa de intrusismo laboral. Véase el caso de Javier Moreno, un licenciado en Químicas que, en 2006, fue nombrado director de El País.

Pedro Almodóvar (que no es santo de mi devoción) ha sido considerado el mejor director español de todos los tiempos -al menos en cuanto a número de Oscars se refiere-. No obstante, nunca necesitó ir a una universidad para aprender cine. Del periodismo puede decirse algo muy similar y es que el título universitario es comida para tontos. Ni te da de comer ni tampoco se puede lucir en la pared con tanto orgullo como cualquier otro mucho mejor valorado socialmente. NO SIRVE PARA CASI NADA. Si no que se lo digan, por ejemplo, a Sara Carbonero.

Cuando cursaba 3º de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, esta joven principiante entró como becaria en Radio Marca y, seis meses después, fue contratada. Tras un breve paso por la Cadena SER, se incorporó en mayo de 2007 a La Sexta, cadena en la que se hizo cargo de la información deportiva en los programas informativos. En abril de 2009, fichó por Telecinco.

Al margen de las polémicas generadas por su relación con Iker Casillas, lo cierto es que sus comienzos son más que envidiables. Lo puede hacer regular, bien o muy bien. En eso no me voy a meter. Lo que quiero destacar es el hecho de que Sara Carbonero no tenga acabada la carrera de Periodismo y que, sin embargo, ejerza y cobre por sus intervenciones en televisión. Si hay una carrera universitaria para regularizar esta profesión, ¿no debería haber un mayor control en cuanto a la inserción laboral? Y si esto no es posible, ¿no sería mejor para todos quitar una carrera inútil que hace perder dinero y tiempo?

Pero como Sara Carbonero, hay otros muchos casos de profesionales de la comunicación que carecen del título: Francino y Àngels Barceló, por ejemplo. El conductor del programa “Hoy por Hoy” dijo en su día que, en 4º de carrera, abandonó los estudios por incompatibilidad laboral. Después de 32 años, ya no tenía sentido retomarlos. Por su parte, Àngels Barceló también confesó en su día que le quedaba una materia para licenciarse: Teoría e Historia de la Imagen. Y no es por nada pero, ¿quién sería capaz de suspenderla a estas alturas de la vida?

Por todo esto y mucho más, cuestiono tan acaloradamente la eficacia y necesidad de una carrera que, ni te forma plenamente como periodista, ni te garantiza el serlo.

Después de todo, tan sólo me queda respirar hondo y seguir insistiendo porque, sólo aquellos que aman el periodismo de verdad, podrán sacar adelante este gremio que está inmerso, ahora más que nunca, en una profunda crisis: económica y en cuanto a credibilidad.

Volvamos, pues, a darle a esta bella profesión el romanticismo de antaño; hagamos que enamore. Y es que los periodistas somos necesarios, pues constituimos el cuarto poder. Luchemos por sobrevivir y superar cuantos escollos se nos presenten en el camino. Quizás no podamos cambiar el mundo pero sí podemos contribuir para que nuestra generación y las próximas vivan en uno mucho más ecuánime y, a ser posible, mucho más justo.





Artículos Relacionados:

  1. SARA CARBONERO EN CUATRO
  2. SARA CARBONERO CON IKER CASILLAS

6 Comentarios to “LOS PERIODISTAS Y SARA CARBONERO”

  1. Brugalcola dice:

    El periodismo ya no es el cuarto poder, hace tiempo que dejo de serlo (incluso el legislativo y el judicial han dejado de existir y ya están por debajo del ejecutivo). Desde que el periodismo lo acapararon grandes grupos, vinculados a bancos y a partidos políticos. Pasa con todo, porque el Ejecutivo ya no es el primer poder, ¿o acaso crees que Emilio Botín tiene menos poder que Zapatero? ¿O el presidente de Telefónica?
    El día que vea que un medio de comunicación critica las condiciones laborales de sus trabajadores o que critique al BBVA, al BSCH o a El Corte Inglés, cambiaré de forma de pensar. Mientras tanto toca asumir la realidad o pelear por ella.
    Yo me licencié en Periodismo. Empecé la carrera en 1998, una de las cosas que nos dijeron es que se quería hacer un Colegio Profesional de Periodismo, que si un convenio, etc, etc, etc. Han pasado 14 años, la situación continúa exactamente igual que entonces. Salvo que desde entonces es más fácil entrar a un programa de la televisión pasando por Gran Hermano que por la facultad. En parte me da pena, pero si antes lo tenía claro, ahora muchísimo más, el periodismo, el de verdad, se hace en pequeñas emisoras, muchas de ellas piratas, en pequeños periódicos, que abren y cierran en cuestión de 3-4 años, y por qué no, en pequeñas cadenas de televisión, que no dependen de los grandes grupos. El problema es que estos medios empiezan con muchísima ilusión, pero a los 4-5 años, si quieren sobrevivir, tienen que aliarse con el poderoso.

  2. Laura Belenguer dice:

    Tienes mucha razón. Gracias por tu extenso comentario. Coincido contigo en que el verdadero periodismo hoy en día lo desempeñan los pequeños medios (que suelen ser los locales). El problema ya no es la corta duración de estos, sino que sus trabajadores (por lógica) apenas cobran un mísero sueldo… o nada. ¿¿De qué podemos vivir los muchos periodistas que no estamos dispuestos a ir a Gran hermano y necesitamos vivir de esto con una mínima dignidad??

    Respecto a lo del Colegio profesional, no me extraña. También nos prometieron en su momento una facultad como Dios manda en Valencia y todavía estamos en espera… Por ahora, compartimos aulas con los de Filología, mientras que los estudios técnicos están en los Naranjos.

    Al menos, si tú acabaste la carrera en 1998, la crisis no te pilló de lleno. Los licenciados recientemente tenemos este plus que complica todavía más la situación.

  3. Brugalcola dice:

    No, yo empecé la carrera en el 98 y la acabé en el 2002. Trabajé en medios de comunicación, de manera intermitente hasta que me quise independizar, llegó la crisis de pleno y tuve que replantearme mi vida laboral.
    De todas formas, pienso que el ser periodista es una carrera de fondo, tienes que hacer muchos entrenamientos (trabajar gratis o cobrando poco y mal) hasta que des el salto a ser profesional, es decir, poder vivir de tu sueldo de periodista. Muchas veces es estar en el lugar adecuado en el momento justo.
    Yo tuve la suerte de encontrar trabajo en una fábrica los fines de semana mientras estudiaba la carrera. Ahorré dinero y pude tirarme una temporada cobrando poco o sin cobrar hasta que pude dar el salto.
    De todas formas ahora es un mal momento para dedicarse profesionalmente a ello, pero creo que lo importante es no quedarse sin hacer nada, aunque sea un boletín del barrio, parroquia o de alguna asociación sin ánimo de lucro, hablando de sus actividades y por supuesto Internet.

  4. Laura Belenguer dice:

    Sí, la cuestión es no parar quieto y hacer cuanto uno pueda. Escribir aquí, por ejemplo, es una buena forma de expresarse y comunicar. Espero que nos sigas leyendo.

    Un saludo

  5. Emi dice:

    Laura! El tema de siempre, verdad? Bueno, si digo ‘mal de muchos, consuelo de tontos’ te animarías un poco???XD

    Espero que el resto te vaya bien, me ha gustado mucho esta entrada, es triste, pero al menos, con un poco de ironía, yo me he echado unas risas
    T mando un beso enorme
    Emi

  6. Laura Belenguer dice:

    Gracias Emi. Sí, el tema continúa en vigor. Hasta que no cambien las cosas, tendremos que hacer oír de alguna manera nuestra indignación y protesta.

    Y sí, pretendía reflejar un poco de ironía. Yo no lo soy pero cuando escribo no puedo evitarlo…. jejeje

Deja un comentario

*

Powered by yPunto | RSS