En la vida hubiera visto esta película por propia voluntad debido a ciertos prejuicios que me rondan la cabeza cuando relaciono comedia española con un título semejante a éste. Puesto que me la recomendó una persona de la que me fío, me la puse a ver la otra noche y, sí, me gustó. Pasé un rato muy agradable, me reí y le encontré también una moraleja.
“No me digas que te bese porque te besaré” está escrita y dirigida por Albert Espinosa, quien se ha dado a conocer por muchas cosas excepto por su carrera de ingeniería. Es curioso comprobar lo que uno estudia y lo que al final acaba haciendo en la vida, que no siempre es lo mismo (por imposición o por decisión voluntaria).

Pues bien, si su libro “Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven” ha arrasado desde su publicación, sus trabajos en el cine han tenido también una importante y no desdeñable repercusión por las temáticas que él suele tratar y la forma de contarlas. Todo cuanto ha hecho hasta la fecha de hoy para el Séptimo Arte ha estado dedicado, según él, a quienes son y quieren seguir siendo diferentes. Éste es el caso de, por ejemplo, “Planta 4ª”.
“Cuando escribí esta película intenté luchar contra el tópico de que el cáncer siempre tenía que ser el niño sin pelo, con quimioterapia, triste y muriéndose. Yo tuve cáncer de los 14 a los 24 años, perdí una pierna y un pulmón… pero fui feliz. La realidad la plasmé en “Planta 4ª” y, sin duda, lo más bonito no fue el éxito en taquilla, ni los premios, sino que las visitas en los hospitales aumentaron un 65% y que la gente quería ver a los niños con cáncer porque ya no los miraban con tristeza”.
Albert Espinosa también trató el tema de los cojos, sordos y ciegos en “Va a ser que nadie es perfecto” y, por lo que respecta a esta otra cinta, se mete de lleno en las minusvalías psíquicas.
“Yo prefiero llamarles especiales, pues al estar con ellos te hacen sentir especial y muy afortunado”.
En el film, este hombre polifacético es, además de director y guionista, actor. De hecho, su papel es muy importante en la historia. Si no lo hace del todo mal es porque, sencillamente, prácticamente podríamos decir que se interpreta a sí mismo. Pero bueno, el resultado final es bueno y eso es lo que importa en realidad.
Espinosa también dice que “el cine puede cambiar las cosas”, debido a que a él le ha cambiado la vida muchas veces. Es por eso que sus guiones siempre se han caracterizado por luchar contra los tópicos establecidos, sobre todo en temas como la enfermedad o la discapacidad. Intenta con ello hacer ver que todos podemos tener ”incapacidades” en ciertos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, el protagonista de “No me pidas que te bese porque te besaré” (Eloy Azorín) es incapaz de decirle a su novia que no la quiere (o puede que sea realmente incapaz de darse cuenta que la quiere y mucho).

Por último, de entre todos los actores conocidos que aparecen, no me gustaría acabar el presente artículo sin alabar la actuación de Pablo Rivero (el famoso Toni Alcántara en “Cuéntame”). No tiene desperdicio verlo en su papel de minusválido psíquico. Sus gestos, sus tics, su voz… Es realmente algo impresionante. Imagino que el resto del elenco es también gente normal y, por lo tanto, les haría una reverencia si les tuviera delante. Si destaco únicamente el nombre de Rivero es porque es más fácil apreciar su cambio de registro al tenerlo tan visto en una de las series de más éxito en España, la cual, por otra parte, pronto regresará a TVE1 con una nueva temporada.

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