La marquesa de Merteuil y el vizconde de Valmont protagonizan esta espléndida película dirigida por Stephen Frears y basada en la novela homónima de Choderlos de Laclos.
Estos aristócratas fueron amantes en otro tiempo; y, cuando el vizconde desea retomar sus relaciones con la marquesa, ésta le pone como condición que seduzca a la prometida del hombre que la ha abandonado: Cécile de Volanges, una jovencita criada en la austeridad de un convento, alejada de las banalidades de la ciudad. Pero Valmont, consumado libertino, considera el proyecto demasiado sencillo, así que dificulta la apuesta: para pasar una noche más con la marquesa, deberá seducir primero a madame de Tourvel, esposa de un reputado Juez considerada la mujer más virtuosa y piadosa de todo París.
Así comienza la historia; en una sucesión de juegos y mentiras, donde nadie es lo que parece ni dice lo que piensa. Cada minuto atrapa al espectador, en escenarios barrocos con un argumento que trasciende todas las épocas: la mentira y las consecuencias de mezclarse con malas compañías.
El vizconde es un ser libidinoso y amoral, dedicado únicamente a satisfacer sus placeres y ansioso de sumar conquistas; pero pese a ello, su plan no sale como piensa; toma un cariz inesperado: el cazador es cazado y se enamora de su presa, madame de Tourvel.
Es en este punto cuando las maquinaciones de la marquesa alcanzan su culminación: amparada en una reputación de viuda respetable, esa imagen es una mera fachada, que esconde sus múltiples aventuras y una mente perversa. Ella es el verdadero monstruo de la historia, manipulando al vizconde, a la joven Cécile, a Danceny, el enamorado de la joven, a la madre de ésta, la Condesa de Rosamonde… todos los personajes que aparecen son víctimas de su pérfida inteligencia, que busca, como fin último, ejercer la crueldad en su más alto grado de refinamiento.
No quiero desvelar más detalles de la trama. Sólo puedo decir que el filme goza de un reparto impecable, resaltando especialmente el triángulo formado por la marquesa (Glenn Close), el vizconde (John Malkovich) y madame de Tourvel (Michelle Pheiffer).
Un drama acompañado de cuidados decorados, una buena banda sonora y actuaciones impecables.
Etiquetas: 

Interesante…. Me han entrado ganas de verla, así que la veré…. Gracias Esther.