Parece que fue ayer cuando yo mismo iniciaba así uno de mis artículos: “Ayer domingo comenzó la edición más esperada del programa que más audiencias controla en el “prime time” de Telecinco, la doceava edición del mítico concurso Gran Hermano”, aunque en realidad ha llovido mucho desde entonces, y no precisamente fue ayer cuando empezó.
Después de casi cinco meses de programa -y muy a mi pesar- este jueves llega a Telecinco por su propio pie la final de la edición más larga de la historia -por el momento- del reality show “Gran Hermano”, trayéndonos de su mano a una pareja (Marcelo y Laura, de los cuales también he hablado aquí en anteriores ocasiones) y un repescado (Yago) como finalistas del concurso.
Han permanecido cinco meses aislados: se han enamorado, se han odiado, han peleado por defender sus puntos de vista como si fuera lo último que fuesen a hacer en la vida,… En definitiva, han vivido una vida; la vida de Guadalix, que como todos los que han pasado por ahí dicen no se puede comparar con nada, ya que es una experiencia única.
Como todos los años, en la gala del pasado jueves Mercedes Milá dio la oportunidad de que cada uno de los tres finalistas diera un brebe discurso de por qué cree que debe ganar, y éstas fueron las respuestas:
LAURA: “Yo no trato de convencer a nadie. Me llevan viendo cinco meses y saben cómo soy. Para mi es un regalo el estar aquí. Me han estado apoyando, si les gusto y me siguen apoyando ganaré, y si no pues con llegar aquí me vale. Y por favor que venga mi padre!”.
YAGO: “Me echaron a los dos meses y medio. La gente me dio otra oportunidad y espero que se lo hayan pasado bien conmigo. SI hice reir, pues bien. He sido yo mismo”.
MARCELO: “Llevo aquí cuatro meses. No me he mordido nunca la lengua cuando tenía que decir cosas malas. He sido coherente con mi forma de pensar. Me he ganado enemigos, pero también algún que otro amigo y por eso creo que me merezco ganar este programa”.
Por lo que a mi respecta, creo que de los tres finalistas el más auténtico y por ello más merecedor de ganar el concurso es Laura. Desde la primera semana yo ya pude observar una Laura con mucha personalidad y muy fuerte carácter, cosa que me hizo pensar que no estaba engañando a la audiencia ni jugango un papel, sinó que era así realmente.
Han pasado grandes concursantes por la casa (muchos de ellos merecedores de ganar el concurso), pero para mi no solo merece ganar alguien que sepa concursar (como por ejemplo Yago), sinó que merece ganar alguien que sepa concursar, que de juego, que sepa convivir y que sea auténtico, y de los tres finalistas que han quedado bajo mi punto de vista la que más se ajusta a ese perfil es Laura, así que desde aquí le doy todo mi apoyo a Laura y espero oir su nombre el próximo jueves como ganadora del concurso… Porque te lo mereces!
Etiquetas: 
